LA OTRA VERDAD. LA PÉRDIDA PATRIMONIAL DEL ESTADO EN LA DICTADURA. 

LOS ORIGENES DEL ACTUAL SISTEMA ECONÓMICO

 

Primera comisión. En 1991, la recién instalada Cámara de Diputados quiso indagar en las consecuencias patrimoniales sufridas por el estado chileno a consecuencia de las privatizaciones de empresas y bienes públicos, el servicio de las deudas, el otorgamiento de créditos sin garantía, la condonación de deudas a terceros y las múltiples formas de subsidio al sector privado que se desarrollaron durante la dictadura.

Se constituyó para ello la “Comisión Especial Investigadora de la Anterior Administración de la Corporación de Fomento de la Producción y las Privatización de sus Empresas Filiales”, presidida por el diputado Armando Arancibia.

El trabajo de esta instancia fue bruscamente interrumpido por acciones de presión militar ocurridas mientras Augusto Pinochet permanecía como Comandante en Jefe del Ejército. Sin embargo, alcanzó  a concluir que:

• El proceso de privatización ejecutado en Chile entre 1985 y 1987 significó la venta de 32 empresas pertenecientes a CORFO, con una pérdida patrimonial de 2.209 millones de dólares de 1989. A ello se agrega que CORFO asumió los pasivos de las empresas enajenadas, aumentando sus deudas en 131% en relación a 1984.

• Sólo la privatización de CAP significó cerca de 1/3 de la pérdida patrimonial total sufrida por CORFO. CAP era una empresa rentable y de gran potencialidad al momento de privatizarse, y el Estado de Chile tenía el 95.96% de sus acciones. CAP significó vender en 105,05 millones de dólares lo que valía 811.49 millones de dólares, arrojando consecuentemente una pérdida de 706.44 millones de dólares.

La Comisión solicitó a la CORFO, el Consejo de Defensa del Estado y la Contraloría General de la República iniciar, en lo correspondiente a su respectivo ámbito de atribuciones, seguir las acciones necesarias para esclarecer estos hechos y analizar las responsabilidades correspondientes.

 

Segunda comisión. El fracaso de estas gestiones hizo que durante los años 2004-2005 la Cámara de Diputados nuevamente abordara este tema, complementando y profundizando lo realizado a comienzos de los ’90, Una nueva instancia, presidida por el diputado Carlos Montes fue la encargada de culminar la investigación.

El objetivo que se perseguía era conocer la verdad y dejar un testimonio escrito, y disponible para el conjunto de la sociedad chilena, de lo que ocurrió con nuestro patrimonio y como se gestó una transformación que cambió la fisonomía del país y la vida de las próximas generaciones.

La labor del grupo legislativo, en que ya no hubo presiones externas, aunque sí dificultades para obtener información completa y fidedigna, culminó satisfactoriamente, elaborándose un completo informe respecto de lo que estos procesos significaron para el patrimonio público.

Hoy, en que a 40 años del Golpe Militar el país ha vuelto a recordar con horror las implicancias del régimen en materia de violaciones a los derechos humanos, creemos importante, también, volver a poner a disposición de la opinión pública este documento que, con sus limitaciones, constituye la recopilación y sistematización más profunda existente acerca del daño al patrimonio público ocasionado por la dictadura y la forma en que se modificó la estructura económica del país.

En él se concluye que durante el período 1973-1990, se desarrolló en Chile una revolución capitalista radical que transformó completamente la sociedad chilena llevándola a romper de raíz con la historia republicana y la tradición democrática que la habían caracterizado hasta 1973.

Las privatizaciones y decisiones en el ámbito económico eran parte de ese cambio estructural y tuvieron el propósito de crear una nueva estructura económica y social que minimizara el rol del Estado, tanto en lo productivo como en lo regulatorio y enfatizara en el interés individual por sobre los propósitos colectivos.

En el desarrollo de estos objetivos se favoreció a personas y grupos vinculados al régimen militar y fortaleció ciertos sectores o actividades económicas con estímulos que aún permanecen vigentes. Al mismo tiempo se destruyó el tejido social y se impuso un orden social y económico desigual reforzado por medidas como el plan laboral que destruyó los sindicatos.

Esto no habría sido posible en democracia por la diferenciación social y la exclusión que creó en la sociedad chilena, especialmente en el acceso a los bienes públicos y por la facilidad con que se eludieron y transgredieron limitaciones y procedimientos legales.

Se trata, con todo de una investigación no agotada en que aún pueden aparecer nuevos antecedentes.

Tal como se señala en el Informe de la Comisión es importante testimoniar el reconocimiento del país a funcionarios públicos honorables de la Contraloría General de la República cuya labor de recopilación y resguardo de documentación permite disponer de los datos que se han tenido a la vista y a funcionarios y dirigentes sindicales que mantuvieron por años la denuncia de estas situaciones.

Algunos datos

  • En la venta de las 30 principales empresas enajenadas durante el período comprendido entre 1978 y 1990, el país perdió US$ 2.223.163.439,98 lo  que a 1990 correspondía al 6,4% del PIB de 1990. La cifra actualizada a 2013 es aún más cuantiosa.
  • La pérdida patrimonial para el Fisco es mucho mayor atendido que las empresas y activos enajenados o devueltos, entre 1973 y 1990, alcanzó a 725.
  • El traspaso de patrimonio público se realizó a través de diversas modalidades, siendo el principal y más grave, la venta o traspaso irregular de empresas públicas. Sin embargo, no es la única, pues hay también otras formas, tales como:
    • Traspaso de patrimonio público a privados correspondiente a 3.912 predios, equivalentes a 3.182.225 hectáreas de tierras del Estado, expulsando a campesinos de 230 cooperativas que eran legalmente sus propietarios.
    • Donación por parte de CORFO de 65 inmuebles y otros bienes, cuyo valor llegó sólo en 1989 a $1.900.000.000.
    • Enajenación por parte del Ministerio de Bienes Nacionales de 15.888 inmuebles estatales.
    • Endeudamiento de CORFO por los préstamos castigados y deudas contraídas para sanear filiales antes de venderlas que alcanzó a US$1.732 millones por 14 años (1990-2004).
    • Acciones de apoyo y subsidio al sector privado, como créditos blandos, préstamos no cobrados, licuación de créditos, incentivos tributarios, franquicias y la rebaja de tributos con el objeto de estimular actividades económicas vinculadas a las propiedades y empresas privatizadas.

 

Informes:

Resumen y Primera Parte.

Segunda Parte.

Tercera Parte.

Conclusiones.

 


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